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Qué visitar
Entorno

Una oferta turística que distingue por derecho propio a la provincia de Castellón hasta el punto de haberse convertido en los últimos años en uno de los más apreciados destinos turísticos españoles.

Además Castellón es la provincia más montañosa de España y en su interior ofrece parajes singulares y pueblos cargados de historia.


Oropesa del MarCasco antiguo

Las sinuosas calles del casco antiguo de Oropesa del Mar acogen en la actualidad una importante oferta turística complementaria centrada en la visita de Galerías de Arte, tiendas de antigüedades, fotografía, salas de exposiciones y museos, así como tabernas típicas que hacen que este entorno sea conocido como la Ciudad de los Anticuarios.

Especial mención merece la visita al Museo del Hierro, que alberga una de las más importantes colecciones de rejería española de la Alta época así como el Museo del Naipe, que con una colección cercana a las 5.000 barajas es la segunda más importante del mundo.

También se encuentra el Naturhiscope centro de interpretación interactivo que nos muestra, con la más avanzada tecnología, las etapas históricas y costumbres de la villa.


Islas ColumbretesLas Islas Columbretes

Las Islas Columbretes son el espacio insular mas singular de la Comunidad Valenciana y uno de los pequeños archipiélagos de mayor interés ecológico del Mediterráneo.

Están formadas por una serie de islotes y piedras situados a 30 millas de la costa de Castellón, unos 56 Km. y reunidos en 4 grupos, a los cuales les da el nombre la mayor de cada una de sus islas: Illa Grossa, la Ferrera, la Foradada y el Carallot.

En total, el archipiélago se extiende a lo largo de 3 millas marinas, con un total de 19 hectáreas emergidas, de las cuales 14 corresponden a L'Illa Grossa, donde se localiza el faro de Columbretes y que es la única que ha estado habitada.


Costa del Azahar
Oropesa del Mar
Oropesa del Mar

Oropesa del Mar es una villa tipicamente mediterránea de la Costa del Azahar. el buen clima, la belleza natural de sus tranquilas playas de fina arena y calas, los acantilados, la gastronomía basada en los productos del mar, la historia de sus monumentos, las fiestas abiertas y extrovertidas, la completísima infraestructura turística, el puerto deportivo, el pintoresco casco antiguo, la animación nocturna, son algunos alicientes que podrá conocer durante su estancia en esta bella población marinera.

La variedad de la costa de Oropesa del Mar es la primera característica que sorprende cuando nos acercamos a sus playas. Al norte del cabo de Oropesa se abren las extensas playas de Les Amplaries y de Morro de Gos, de blancas arenas, ideales para practicar deportes náuticos y, más hacia el sur, la bahía de la Concha, perla del Mediterráneo, de aguas quietas y tranquilas, con una longitud de 500 metros de fina arena que acaba fundiéndose con el paseo marítimo.

Entre la playa de la Concha y las últimas estribaciones de la Sierra de Oropesa, que se adentran en el mar, se ha instalado un puerto deportivo con unas modernas instalaciones y capacidad para 668 amarres. A continuación el litoral cambia bruscamente y da paso a un bello paisaje de acantilados y calas rodeadas de pinos y vegetación típica mediterránea. Encontramos entonces la zona residencial de las Playetas de Bellver y la playa de La Renegá donde el mar se junta con un litoral rodeado de vegetación autóctona.

En el interior, la Sierra de Oropesa levanta una muralla natural que protege a la villa de los vientos peninsulares y le proporciona un clima templado durante todo el año. Entre esta barrera montañosa y el litoral se abre una franja de tierras cultivadas ocupadas por naranjos y hortalizas.

En las zonas de secano abunda el almendro, el olivo y la vid, cuyas uvas se utilizan para elaborar el conocido vino moscatel. Lugares como el monte Bobalar, de gran valor ecológico, son ideales para efectuar tranquilos paseos antes de iniciar una noche repleta de sorpresas en las múltiples terrazas, pubs, bares y discotecas que Oropesa del Mar ofrece a todos cuantos la visitan.

A lo largo de la historia ha sido foco de atracción de las numerosas culturas que han pasado por la Península. Del Paleolítico datan los primeros asentamientos humanos, constatados por los restos encontrados en Cau d’En Borràs. Los vestigios íberos de Oropesa la Vella y romanos localizados en la zona, confirman la fuerte presencia de estas culturas en la ribera mediterránea.

Oropesa del Mar

Durante la Edad Media, Oropesa del Mar perteneció a la Orden Militar de los Hospitalarios y, posteriormente, Jaime I conquistó su castillo en 1233. La villa estuvo bajo el dominio de distintos señores que la gobernaron y, fue Jofré de Thous quien fortificó el castillo y las murallas. ante los numerosos ataques de los piratas berberiscos -el más famoso perpetrado por Barbarroja-, Pedro I de Antequera mandó construir en la costa la Torre defensiva del Rey que más tarde reformaría Felipe II dándole su configuración actual. Esta torre de estilo renacentista, es un ejemplar único como monumento militar de este estilo que ha llegado a nuestros días en perfecto estado de conservación.

Oropesa del Mar sufrió durante la invasión napoleónica el ataque de las tropas del mariscal Suchet que volaron el castillo y parte de su muralla ante la heroica resistencia del pueblo.

Si nos adentramos por el barrio antiguo de la villa podemos contemplar el antiguo trazado medieval, con sus estrechas y empinadas calles que nos muestran su pasado. En la zona alta se emplazan las ruinas de las murallas y del castillo, de origen musulmán, que fue ocupado por el Cid. Cerca se encuentra la iglesia parroquial de la Virgen de la Paciencia, de sencilla construcción, que consta de una nave con capillas laterales.

En su interior se conservan muestras de azulejería de la vecina Alcora, del siglo XVIII, y una imagen de la patrona de la villa -la Virgen de la Paciencia- del siglo XVI. Y, en la misma plaza de la Iglesia podrá visitar el Museo Etnológico Municipal, ubicado en el edificio del antiguo ayuntamiento con muestras de las diversas costumbres arraigadas en sus gentes. Con el paso del tiempo la villa se ha ido ampliando en dirección al mar. En la misma costa se levanta la Torre del Rey, en el siglo XIX se construye el faro, pieza muy interesante de la ingeniería pública y que tanto impacto tuvo para el desarrollo técnico posterior. Otras torres defensivas como las de Sant Julià o de la Dona -llamadas colomeras- nos recuerdan su combativo pasado contra las invasiones del mar.

Oropesa del Mar

A 80 Km se encuentra el aeropuerto de Manises, con vuelos nacionales e internacionales y a 20 Km el aeropuerto deportivo de Castellón. Por carretera, la autopista A-7, en su salida 45, conecta la población con toda la costa mediterránea. También la N-340 Barcelona -Valencia, pasa por la población. Existe una estación de ferrocarriles con salidas todos los días en dirección a Valencia y a Barcelona. Oropesa cuenta con una línea de autobuses regulares que parten diariamente, con destinos provinciales y nacionales.